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jueves, 21 de enero de 2010

Siempre Hemingway. Curioso y saludable que EEUU y Cuba pudieran ponerse de acuerdo en preservar la memoria histórica del genial escritor. Aplausos mil


El pacto permite avanzar en "la conservación de libros y documentos celosamente guardados en la que fuera la casa del escritor", Finca Vigía, museo en su memoria desde 1961, destacó el diario oficial Granma. Destacó que los trabajos de restauración y digitalización de la "colección documental de Finca Vigía", iniciados hace ocho años, permitieron "poner a disposición de especialistas y estudiosos" de los dos países "más de 3.000 documentos inéditos que incluyen la correspondencia del autor". El acuerdo fue firmado por la directora ejecutiva del norteamericano Fondo Finca Vigía Inc., Mary Jo Adams, y la directora del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural de Cuba (CNPC), Margarita Ruiz. Hemingway, Premio Nobel de Literatura 1954, vivió 21 años (1939-1960) en Finca Vigía, casona colonial a 25 km de La Habana, donde creó su obra cumbre "El viejo y el mar". Antes de comprar y establecerse en Finca Vigía, Hemingway vivió períodos en el hotel Ambos Mundos, en La Habana Vieja, donde escribió su novela "Por quién doblan las campanas". Allí se preservan la habitación y la vieja máquina de escribir del escritor. Pese a que Estados Unidos y Cuba no tienen relaciones desde 1961, expertos de ambos países trabajan en el rescate y preservación del legado del escritor desde 2002, cuando el CNPC y el Consejo de Investigaciones de las Ciencias Sociales de Estados Unidos firmaron un primer acuerdo de colaboración. Los trabajos conjuntos incluyeron, además de la conservación de la casona y de libros y documentos, la restauración del yate Pilar, que Hemingway compró en 1934 y con el que solía salir a pescar agujas en la corriente del Golfo de México. Con la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca, hace un año, ha aumentado el intercambio cultural entre ambos países.