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martes, 22 de diciembre de 2015

y los sueños...sueños son! el viejo adagio que me trae a la mente, la sin par literatura dedicada a los sueños desde aquellos famosos de "las mil y una noches" como Emilio Martínez compara "Alicia en el país de las maravillas" cuando se refiere a la burbuja de Evo, que suena con el "país que ha construído en sus suenos" claro y que confunde con la realidad abrumadora e incontrastable..





nunca mejor aplicado esto de la burbuja, que aunque el Falcon Uno supera el marco que el autor de Alicia en el pais de las Maravillas supuso para su protagonista, se nos antoja como un paraíso terrenal "El Edén idílico que es el habitad del orinoqueno transportado por obra y gracia de sus colegas cocaleros, al reino de lo imposible cuando todo, sus viajes, sus encuentros con multitudes que siempre le están agasajando ofreciéndole los más ricos manjares, las mozas mas virginales, el boato y el esplendor que solo habia visto en las visiones de anos adolescentes.


en ese insípido, inodoro, incoloro mundo que vive en su burbuja no cabe la disidencia, todo se muestra perfecto ya que Ramoncito o Alvarito se han encargado de hacer que nada falte. ni siquiera los "enemigos del Norte" que al estar tan lejos físicamente, no le hacen mella, no le estorban y como "si temieran a Evo" están tan distantes que los disparos de sus armas no llegan ni siquiera a las fronteras de Orinoco.

arrea al Falcon tripulado por pilotos extranjeros de Cuba, Venezuela o de la misma fábrica que cobran sueldos de lujo, items que no aparecen en ningún documento porque son "secretos de Estado de los que nadie, ni siquiera los más íntimos pueden enterarse. eso sí el todopoderoso ministro de Finanzas, cuyos movimientos son observados con poderosa lupa, es el mago que lo gobierna todo, lo dispone todo, ninguna suma sale del Tesoro sin su personal Visto Bueno, especialmente cuando se trata de los gastos íntimos, super secretos del Jefe del Estado Uni..

arrea que luego de las bandas, las proclamas los discursos cortísimos, mínimos de sus aduladores de turno, en contrastes con los suyos que suelen ser largos dependiendo del humor del protagonista, discursos destinados "for export" a la galería que los esbirros y escribidores se encargarán de colocar a la hora y el sitio correspondiente. gracias a la generosa, ilimitada, además contante y sonante dádiva que el incondicional Arze distribuye a granel de "los gastos reservados" que en enormes maletas de cuero transportan los "amarra wuatos de su séquito personal.

mientras para hacer la digestión el partido de fulbito, que no puede durar más de 20 minutos por lado, marca su inicio con el resultado siempre cantado de victoria presidencial, porque ay! del que se atreva a ganar a SE arriesga un rodillazo en los huevos" y la expulsión del partido, del equipo y de la liga de fútboll y bajo el rótulo de vende patrias o neoliberales atentan con EMA.

de regreso a la burbuja para aterrizar al dia siguiente en un sitio no repetido, cientificamente programado, contablemente "correcto" porque de su financiamiento no hay duda alguna a cargo del Tesoro de la Nación, que alimenta el fuego de la vanidad presidencial, de las noticias que Evo debe leer en vuelo y de los discursos que debe pronunciar. unos papelitos infaltables, como lo hacen las consuetas de una obra de teatro, van adelantando el texto del discurso, siempre bajo el talante de las maravillas, los prodigios, lo asombroso de una economía que florece sin peligros de ninguna clase porque desde la burbuja se garantiza su blindaje impenetrable.

mientras el bueno de Emilio Martínez supone que a Evo igual que a Trujillo e Irigoyen le imprimen un diario de unos pocos ejemplares, nosotros podríamos afirmar que sí, que "El Cambio" se edita exclusivamente para que SC lo lea durante el tiempo en que encerrado en su burbuja llamada "falcon uno" se empape de la irrealidad que se niega a reconocer y cuya ignorancia le hará caer tan bajo como puede suceder de los 10 mil techo de la ultra nave inglesa que le ha costado al Tesoro 40 millones de dólares y cinco mil dólares la hora de vuelo sin piloto.