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jueves, 15 de diciembre de 2016

quién hubiera siquiera imaginado que por ahorrar unos pocos miles de dólares, el piloto Miguel Quiroga, llevaría a la muerte a todo el pasaje de 71 personas en un cerro próximo a Medellín Colombia, su aeronave Avro CP933 con matrícula boliviana quedó totalmente destrozada en cuestión de minutos. Bolivia quedó en deuda con los deportistas brasilenos que acudían a un compromiso en Medellín, Colombia

el accidente aéreo de un avión de LaMia, cerca de Medellín, Colombia conmovió al mundo entero porque significó la pérdida de 71 vidas de jóvenes deportistas, de prestigiosos periodistas brasilenos, de dirigentes del deporte y de los tripulantes.

en el mundo entero no se llegó a entender qué había sucedido. un avión boliviano, con tripulación boliviana, pasajeros de Brasil y que se estrella en Colombia, eran datos que movían a la confusión. en Suecia por ejemplo las primeras informaciones no mencionaron para nada la palabra Bolivia,, tuvieron que pasar varias horas y segundas ediciones de los más grandes diarios, para entender que el avión había decolado de Viru Viru el aeropuerto mayor de Bolivia en Santa Cruz, con pasajeros que provenían de Brasil y se dirigían a Colombia para jugar un partido de fútbol, que los tripulantes y el mismo avión eran de Bolivia, con sede en Cochabamba.

aclaradas las cosas se estableció la tremenda tragedia. el vuelo debía recoger los pasajeros en Santa Cruz de la Sierra y transportarlos a Medellín, Colombia. el vuelo debía durar algo más de cuatro horas pero...resulta que la Aeronáutica Civil no había dado su Visto Bueno, por cuanto la nave un Avro CP933 no tenía el combustible de reserva que es imprescindible en un vuelo internacional para cubrir emergencias.

el avión debió haber cargado suficiente gasolina para las cuatro horas, más 35 minutos extra, y la tal reserva no existía. fue tanta la insistencia del piloto Miguel Quiroga que la funcionaria, al parecer no tuvo otro remedio que aceptar que el avión despegara en esas condiciones. cuando sucedió la tragedia que nadie quería creer, se estableció que "por motivos de economía para la empresa LaMia, el Jefe del vuelo, dispuso la partida sin esa reserva, es que Quiroga además de responsable del vuelo era uno de los propietarios de LaMia, empresa que poseía tres aviones AVRO, aunque volaba sólo uno, el siniestrado CP933,

sobrevino tremendo debate centrado en la inicial negativa de Evo Morales que dijo no estar informado que LaMia tenía matrícula boliviana, hasta que los medios publicaron fotos primero y luego video de la presencia de Morales en el avión estrellado, de pocos dias atrás. al no poder seguir negando, admitió que era responsabilidad de Aeronática Civil, cuyo director no era otro que el hijo de otro de los dueños de LaMia, también piloto militar y hoy en la cárcel a la espera del juicio que no termina de iniciarse.

la tragedia que saldó con la pérdida de 71 personas y la sobrevivencia de sólo 6, entre ellos dos bolivianos, descubrió tremendas falencias de la administración, supervisión, control de la actividad aérea, del manoseo de los cargos, nombrados a dedo por Morales y de la poca información veraz que se ofreció al público. pronto los fiscales de los tres involucrados Brasil, Colombia y Bolivia ingresaron en una especie de "colaboración informática" para asumir su rol y establecer quienes resultaban culpables, sobre el seguro de vida que LaMia debe pagar a cada damilia de los damnificados y para asumir las consecuencias jurídico legales de la hecatombe.

asi aquel Uno de Diciembre de 2016 se inscribe como un "dia negro" en la historia de la aviación boliviana donde por razones de economía empresarial de trunca la vida humana, el mayor responsable Miguel Quiroga muere con otras 70 personas y deja una serie de interrogantes que se tratará de responder en la investigación postrera.