Páginas vistas en total

sábado, 1 de abril de 2017

pronto a los seis, siete años aprendí a cantar con las monjitas de Santa Ana, en el Hospicio de calle Bustillos Iglesia de San Roque, Potosí. a poco a rezar en latín, a leer en voz alta, a leer para los cieguitos mis c.c. de residencia. de allí a Sucre donde continué la educación de la Voz en el Don Bosco, con el canto, el latín, el teatro, la lectura...de modo que la locución y el periodismo fueron la consecuencia de una Voz dócil, educada, apta para la comunicación

la voz humana. cuán importante había sido! exclamó Evo cuando se dió cuenta que una molestia en la garganta le dejó casi sin habla. "cuán importante" especialmente para Evo que está acostumbrado a pronunciar de tres discursos para arriba, todos los dias de Dios, en todos los escenarios posible desde Orinoca, el villorrio en que nació, pleno Altiplano Boliviano, hasta en el solemne ámbito de las Naciones Unidas, donde ha concurrido más de mediadocena de veces para dar sus discursos.

la voz es poco menos, que "el instrumento de trabajo" para Evo Morales, sin el cual no es nada. Evo no escribe, no maneja la computadora, ni la máquina de escribir, pero habla, habla y habla y mejor se entretiene con sus monólogos, como describiera Alfonso Gumucio, que corrió a la Asamblea de la ONU para escucharle por la primera vez, pobre Alfonso, quedó decepcionado "Evo está afectado por la verborrea" discurso sin fondo, "una lamentable pérdida de tiempo y de ocasión" escribió poco después lamentando que el boliviano hubiese echado por la borda la magnífica ocasión de hablar de Bolivia, de sus problemas, de sus necesidades.

sin embargo la Voz ha sido la herramienta que ha venido manejando desde cuando en las asambleas sindicales se discutían problemas del fútboll, de la coca, de la militancia de los sembradores de coca, de la que fue activo dirigente en el mismísimo Chapare y lo es todavía, se impuso allí en las discusiones y en las protestas, siempre a gritos y en su "pésimo español" porque no habla ni en quéchua, ni en aymara que sería natural, sino en el idioma del "conquistador" que maneja como un sable, se deja entender, siempre repitiendo frases hechas, "comodines" de los que echa mano a granel.
luego le vino el poder, para montarse en él necesitaba de transporte y se fue procurando en gran medida, en cada sitio uno, dos, tres automóviles, ahora todos "blindados" por el temor a los atentados, las avionetas, los helicópteros, los aviones entre ellos el Falcon Uno, de gran lugar (costó en segunda mano 40 millones de dólares) que lo compró contra viento y marea, llovieron las críticas por la forma de adquisicion, y con él se mueve por todo lado, al precio que sea, como ahora que lo tiene aparcado en La Habana mientras Evo espera, justamente por una operación que le devuelva la Voz.. eso la Voz que necesita para seguir "gobernando".

ocurrió en Cochabamba noviembre de 1973 fui convocado por un gran Alcalde el Coronel Lema y su esposa Maria Luisa, es necesario hacer algo por nuestros Niños pobres, entonces Director de Radio El Sol, "una Marathon de radio" sugirió Mario Mercado relacionador público de la Alcaldía. acepté la idea al vuelo lo tenía todo, la voz, la radio y el apoyo de Los Tiempos, y de la Alcaldía y de los propietarios de Radio El Sol, fijamos fecha y allí estuve, en el escenario de la sala de espectáculos de la emisora en la calle Jordán casi Esteban Arce, segundo piso, las 8 de la mañana e inicié "la marathon por los Niños", hablé sin parar, es decir sin dormir 68 horas. previamente con ayuda de mis colaboradores había confeccionado un extenso programa. "mi voz" convocaría a lo más granado de la Comunidad Local, a sus instituciones, a sus artistas, a sus autoridades, todos pasarían por los micrófonos bajo mi batuta. un colega médico se ofreció a chequear mi estado físico todo el tiempo, otros se encargaron de recolectar dinero, víveres, medicinas, alimentos, juguetes que fueron llegando al escenario hasta formar una montana que contabilizamos en 4 toneladas y varios miles de bolivianos al final de la jornada.

Los Tiempos ofreció una buena cobertura y luego Radio El Sol, amplió su audiencia varias veces de lo habitual hasta que llegó el corolario. el cansancio, el estrés, la emoción de estar siempre trasmitiendo de pie, o sentado con el resto de los colegas, (el diario de la Familia Canelas me tomó varias fotos que sin duda están en el archivo) bandas de músicas, conjuntos de arte, personalidades, todos desfilando ante los micrófonos. recuerdo que las horas de la madrugada, las más difíciles, de menor audiencia y de mayor agotamiento físico eran las más difíciles...entonces programé, "La hora del taxista, la de la enfermera, la del policía, la de la barrendera, de los porteros", etc., con entrevistas a los personajes nombrados en el cumplimiento de sus deberes, a la hora de estar trabajando mientras la gran población dormía...no sé si el efecto de las pastillas que me daba el Dr. Alcoba o mi propia naturaleza física, la voz, ese don precioso, me estaba abandonando...me estaba ya faltando y no podía dirigir al grupo, apenas me salía de la garganta...noté que debía abandonar la marathon, que"ya no daba más"y por ello abandoné la tarea, en medio de los aplausos y el respaldo de un público cada vez más numeroso...al perder la voz, terminó la función.

por ello cuando el Presidente de los bolivianos está siendo operado de un "nódulo en la garganta" producto de un abuso de la voz, según los médicos cubanos, recordé este pasaje y más todavía cuando Evo hizo el gran descubrimiento..."cuán importante había sido la voz" por cierto, la experiencia que acabo de relatar, es un buen ejemplo, de cómo la voz es imprescindible en la comunicación humana.