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jueves, 15 de noviembre de 2018

cuando el reloj biológico nos juega una mala pasada. cómo interpretar estos cambios y cómo saber la proximidad de una Vida Mejor más plena y permanente, se mayor gozo de Dios y sus beneficios.

hace pocas horas me sucedió algo curioso, no es la primera vez, pero hoy el reloj corporal que todos llevamos me jugó una mala pasada. como lo hago habitualmente, cerca de las cinco de la tarde, ya oscureciendo en Escandinavia por este periodo del año, para una siesta de algo más de 60 minutos.


dormí pronto, plácidamente y dormí y dormí. desperté de pronto toda la casa a oscuras menos la cocina y Jenny con la luz del comedor encendida...miré el reloj del dormitorio, las 8.30 "qué raro, pensé para mis adentros, porqué estará Jenny en la cocina si ella no deja su dormitorio sino hasta pasadas las 10 de la mañana, ahora apenas 8.30 y está allí, qué raro" y me dirigí al baño y Jenny: "vas a comer algo", cómo si es temprano, talvez debamos desayunar", la respuesta "Cómo desayunar si son las 9 de la noche", y me quedé mudo, pensando, qué ha podido pasar, y sin atinar todavía "bueno, pensándolo bien, creo que es buena la idea de comer algo, qué tenemos" y ella, también extrañada de mi conducta "algo de spaguetti y tuco de carne, como al mediodia" y entonces caí en la cuenta que seguíamos en el mismo "jueves 15 de noviembre" que no había pasado el jueves… y que lo mejor sería olvidar lo que me está pasando y esperar a las 10.30 por el programa de la TV de Madrid, "Cuéntame"... mientras a comer el bocado y ahora sí, conversar.


"Porqué no me habías despertado?"  y la respuesta "es que te dejé dormir como parecías tan agotado", haz hecho mal en no despertarme y dejar que duerma dos, tres, cuatro horas, al punto que creí estar ya en viernes en lugar de jueves" y reflexionando para mis adentros "qué curioso, cómo me ha podido engañar tanto el reloj biológico y hacerme pasar las horas y ofrecerme aún por la noche, como si fuese el viernes 16 de noviembre o ese otro dia. Bueno concluí el pensamiento, serán cosas de la vejez...en semanas más cumpliré 80 y esto que me está pasando pudiera ser una señal del tiempo, la senejtud, la "edad avanzada", talvez…


y como se acerca el amanecer, las 4 de la mañana, completamente en tinieblas, mejor me siento a la máquina escribo sobre  esta rara sensación y voy vuelta de hoja, recordando que somos mortales, que el cuerpo envejece, que el tiempo pasa y que se aproxima quizá, la hora de la partida y del encuentro con Jesús, Nuestro Salvador, al que no dejamos de invocar y pedimos por la salud de cada uno de mis hijos Maria del Rosario, America de Jesús, Arturo Bernardino, Mauricio, Maria Luisa, Joaquín Aira, y por cada uno de los ONCE nietos, Sandra y Kristofer, Valentina y Vanessa, Johannes, Evelyn y Leonardo, José Gabriel y Rebecca, Luisita y Nicolás y por cada uno de los BISNIETOS que ya son cinco: Isadora, Giovanni y Bion Edmund, y Leonora y Maximilian, y por las esposas de mis hijos y por los esposos y por "mis consuegras y consuegros" por el entorno familiar pidiendo para todos bendiciones y buena salud, tan importante y tan frágil en algunos casos.


hora de pensar que nada somos y que un dia nos tocará marchar como llegamos sin NADA, con los años cargados y los sentimientos y la Fe, que lo llena todo y que alienta nuestra esperanza de resurrección y del encuentro con los seres queridos para no separarnos más. y que nos sirvan para enriquecer la vida espiritual de proximidad con Dios y con su Iglesia, que es la Comunidad natural e inmediata con la que nos toda vivir...Amén.