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viernes, 11 de agosto de 2017

la sola presencia de Kim Jong Un, es la mayor amenaza para la Humanidad. representa la guerra, la destrucción, el Apocalipsis, el fuego y la metralla. Oh Dios, detén esta aberración, fulmina al ser endemoniado que quiere la destrucción del mundo.

Kim Jong Un un jóven norcoreano que heredó el poder de su padre y de su abuelo, se ha convertido en poco tiempo en la mayor amenaza en contra de la Humanidad. su poder es tal que depende de su voluntad personal como primer factor pronunciar la terrible orden que podría desatar una guerra imprevisible, de tal envergadura que pondria al mundo entero en situación desesperada.

la presencia de Kim en los medios, con su rostro de "bebé de pelo rapado, boca diminuta y ojos menudos y brillantes" provoca terror y es que la humanidad está pendiente de las amenazas que ha venido profiriendo desde hace algunas semanas con una intensidad que va en aumento. sus terroríficas armas (misiles de gran alcance con cabezas nucleares supermortíferas) podrían poco menos que pulverizar pequenas islas (concretamente la Isla de Guam) en pleno océano, haciendo desaparecer su población de 163 mil habitantes dedicados a la explotación turística y otros a la base militar estadounidense.

terminada la Segunda Guerra en 1944 se instalaron en Guam tropas de los EEUU, de la Fuerza Aérea, de la Marina, varios submarinos de propulsión nuclear y un barco para logística y centro de abastecimiento. durante la guerra del Vietnam, jugo Guam un rol importante como centro de suministro, hoy mismo alberga a varios miles de soldados de todas las armas incluyendo aviación.

el poco experimentado dictador coreano adelantó muy suelto de cuerpo que piensa a mediados de agosto enviar sus misiles a la Isla, se supone que para destruir la base militar, de singular importancia para la defensa de los estadounidenses en el Océano Pacífico. de ahí la violenta, casi brutal reacción de Donald Trump a la amenaza coreana.

las expresiones del Presidente Norteamericano han subido de tono las últimas horas, por cuanto Kim Jong Un ha convocado a gran parte de sus soldados a una manifestación de apoyo que ha durado varias horas y que ha servido de propaganda al Régimen para exhibir sus enormes blindados con los misiles listos para ser disparados "cuando el Presidente lo ordene".

no es sin embargo la descripción de la fuerza coreana con casi un millón de uniformados y más de cuatro millones de reservistas, de su fuerza motriz realmente impresionante y de la capacidad de movilización de sus soldados lo que nos llama la atención sino el fenómeno Kim Jong Un, una especie de "anticristo", o mejor un "ser endemoniado" que puede zegar millones de vidas humanas con una sola palabra: "Fuego" y el disparo de armas mortales de tal capacidad de destrucción y muerte que dejaría en tinieblas a la tierra. recordar que la bomba atómica lanzada por Truman en Hiroshima produjo más de cien mil muertos instantáneos y otro caso de heridos que fueron muriendo de a poco en una sangría que decidió al Emperador Hirohito la "rendición incondicional del Japón" ante los aliados y el fin de la Segunda fratricida y sangrienta como ninguna otra Guerra Mundial.

o sea nuestro asombro y nuestro miedo de ver producido ese enfrentamiento, el lanzamiento de los misiles norcoreanos y como respuesta inmediata la réplica estadounidense para destruir Corea del Norte y dar fin con sus combatientes en cuestión de horas o de dias, sin misericordia alguna y de sus fábricas y cuarteles, de sus armas masivas y de sus ciudades y lo más triste de la población civil de ancianos, mujeres y ninos que nada tienen que ver con la guerra de la dinastía que gobierno el país.

esta reflexion de la atrocidad apocalíptica, nunca vista, ni siquiera pensada nos hace pedir a Dios que no ocurra tal cosa, que su Providencia fulmine a Kim Jong Un antes de permitir que pronuncie el grito de guerra, que podría significar el fin de tanta cosas y el inicio de un mundo diferente que nadie desea, sin paz, sin orden, sin fraternidad, ni misericordia.

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